‘The Rhythm Hunters’, el nuevo proyecto del baterista belga Stéphane Galland, nace de una intensa exploración personal: integrar principios rítmicos de distintas culturas del mundo en un lenguaje musical propio y vivo. Pero más allá de la búsqueda individual, también surge del deseo de compartir estos conceptos con otros músicos, creando así una experiencia colectiva de descubrimiento y creación.
Gracias a su labor docente e investigadora en el Koninklijk Conservatorium Brussel (Conservatorio Real de Bruselas), Stéphane Galland ha podido desarrollar estas ideas junto a algunos de los talentos más prometedores del centro. De esta colaboración nace The Rhythm Hunters, una especie de continuación natural de su anterior proyecto (the mystery of) Kem, con el que comparte tanto el proceso de investigación como la ambición artística.
El enfoque del proyecto es nítido: explorar estructuras rítmicas que, aunque puedan parecer complejas o inusuales, se transforman en un discurso musical fluido, natural y profundamente expresivo. Para lograrlo, el grupo se sumerge en un trabajo colectivo intenso, donde cada integrante debe apropiarse de estos nuevos conceptos y traducirlos con soltura y personalidad.
El sexteto que da vida a esta aventura está formado por músicos de distintas partes del mundo: la saxofonista japonesa Shoko Igarashi (saxofón tenor), el belga Sylvain Debaisieux (saxofón alto, también presente en the mystery of), el trompetista francés Pierre-Antoine Savoyat, el pianista tunecino Wajdi Riahi y la bajista neerlandesa Louise van den Heuvel. Al frente, Stéphane Galland en la batería, compositor también de un repertorio que propone un viaje por territorios sonoros donde la caza de ritmos es una invitación abierta.